Quien Dijo Miedo

Otro Blog de WordPress

Nov 14

cuando te tiemblan las piernas…

Category: General

Bueno… este post no es menos personal que los anteriores, pero sí más directo.

Se me había olvidado que era sentir el miedo escénico!!
Por segunda vez, me enfrento a uno de esos cursos de improvisación, creatividad y autocontrol. Dones que uno ha de exponer frente al resto de los compañeros.

No se puede sudar más en un minuto. Un minuto eterno. Tampoco se pueden decir más tonterías en tan poco tiempo.
Ante esta opinión, habrá gente que me anime diciendo…
- Todos estáis en las mismas condiciones.
A lo que yo respondo…
- Y una mierda! Porque yo les he visto con una soltura, un palabrerío y una presencia en escena que pa que’.

Cuando te quedas sin palabras y aún te sobran 20 segundos… cuando estás bloqueado y no puedes pensar…cuando la garganta se seca… miras a tu alrededor buscando una salida y, lo único que te encuentras es la mirada de tus quince compañeros.

¿qué se puede hacer entonces?

Pues yo sólo puedo reirme al pensar “Si yo sólo quería aprender a hacer marionetas y técnicas para contar cuentos”.
(Y mientras, los demás fliplando claro).

Veremos a ver el númerito que monto cuando me graben en vídeo contando un cuento. Casi na’!

2 Comments so far

  1. spido Noviembre 15th, 2007 9:04

    No me lo puedo creer…con la labia que tu tienes. ¡Anda Ya!. El truco, creo, está en creerte, imaginarte, que estas entre familia o entre amigos contandoles una estupenda historia, pero creetelo antes de comenzar a hablar, a la mitad me parece que no funciona. No los mires directamente a la cara sino a la ropa que llevan, a sus camisetas o chaquetas. Cuando te des cuenta ya habrás sudado todo lo que tenias que haber sudado.

    Te lo dice una cobarde del publico. Jejeejeee. Se me sale el corazon solo de pensarlo.

  2. Pejooe Noviembre 19th, 2007 17:31

    Yo también estuve en un grupo de teatro y haciamos esos ejercicios de desbloqueo e improvisación, que yo llamaba de “perversioón teatral”. Créeme que a la primera, te quedas callado y te sudan las manos, a la segunda sueltas estupideces y a la tercera te siguen temblando las piernas.
    Pero una vez cojas confianza, habrá valido la pena, y los cuentos que leas, se escucharán mucho mejor.

    Saludos y a por ellos!!

Lascia un commento